lunes, 6 de julio de 2015

Historias de Gigantes

¿Qué decir de lo que supone "Gigantes" para quienes nos aficionamos al baloncesto en los 90? 

En aquellos tiempos en que Internet era cosa de pelis de ciencia ficción -al nivel de que un español fuera campeón de la NBA y la selección del Mundo e igualara ¡dos veces! la legendaria plata olímpica de L.A. - era nuestra dosis de información que devorar de ese deporte que tanto nos gustaba. 

Gigantes es muy anterior a los 90, sí. Pero en los locos años 80, además de hombreras, heroína y rock radical vasco hubo un boom del baloncesto que permitió la proliferación de muchas publicaciones dedicadas  a la canasta. Pero en mi época ya sólo sobrevivía una de esas cabeceras: Gigantes.

Los tiempos siguen cambiando. Donde antes había technopop ahora hay electrolatino, y ahora Internet es el gran reducto de los amantes del baloncesto. Podemos seguir en directo y con estadísticas y comentarios detallados al instante cualquier gran competición, empezando claro está por la antes inalcanzable NBA donde ya es rutina ver triunfar a los Gasoles y compañía. 

Pero ay amigos, sigue habiendo historias que escapan del radar e historias que merecen ser contadas con un poquito de reposo a ese gente que el resultado ya lo conoce pero ahora quiere saber algo más sobre quienes los han protagonizado. Ese es ahora el rol de "Gigantes" en papel. 

Por lo que, dicho esto... ¡para qué regodearme más en qué supone para mi poder debutar en las páginas de Gigantes!

Lo hago con una historia fascinante, la de Juan Vasco. Muchos me dicen ¿quién? y la respuesta rápida es "el que no te sonaba de España 3x3 en los Juegos de Bakú". 

Una historia por debajo del radar mediático de nuestro basket, que me ha permitido acercarme un poco al fascinante mundo del streetball, pero también de las competiciones FEB amateurs pero donde hay auténticos "historiones". Seguid la pista a Juan en twitter, en @jvasco83 , y lo entenderéis. 

Y por supuesto, para entenderlo mejor, te invito a pasarte por el kiosco y reencontrarte con tu adolescente interior volviendo a pedir la Gigantes como antaño. 

Y no podía terminar estas líneas sin darle las gracias a mi tocayo Santi "Mr Qeu" por ponerme tras la pista de esta historia, y al director David Sardinero por darme un espacio para contarla donde merece. En la revista de baloncesto por antonomasia. 

PD: El karma, sin embargo, ha querido que salga Llull en la portada y que el poster sea el Real Madrid CF de baloncesto ganándolo todo. Y que esta pase a ser la joya de mi colección de Gigantes tiene su guasa.

jueves, 2 de julio de 2015

"Cuero y tinta" me dejó con ganas de luchar por mejorar mi profesión... o dedicarme a otra cosa

El pasado miércoles tuve oportunidad de asistir en los cines Palafox de Madrid al prestreno de "Cuero y tinta", un documental sobre periodismo deportivo del director José Luis Sánchez Maldonado.

Y salí del cine con dos sensaciones a la vez completamente contradictorias entre sí: quiero luchar por mejorar mi profesión VS ¿y si me busco un trabajo de verdad y salgo de esto?

"Cuero y tinta" analiza, sin voz en off que valga, sólo a base de entrevistas, el estado de salud actual del denominado periodismo deportivo español.

Los entrevistados son, todo hombres por cierto, actores protagonistas de este popurrí de géneros, estilos y maneras de hacer las cosas en España tan variados como Alfredo Relaño, Santiago Segurola, Josep Pedrerol, Rubén Uría, José Ramón de la Morena, Tomás Roncero, Xabier Ginesta,  Antonio Alcoba, Bernardo de Salazar, Joan Vehils, Santi Nolla, Manuel Oliveros, Ramón Besa y Rafael Lamelas y aportando desde otro punto de vista muy interesante el corresponsal italiano Filippo Ricci (La Gazzeta) el economista José María Gay de Liébana y el psicólogo deportivo Oliver Martínez.

Todo bien hilado y con una producción deliciosa y cuidada (impagables los planos aéreos del estadio del Granada CF un día de partido), con un objetivo claro por parte de su director: "a lo largo de las entrevistas el espectador tiene tiempo suficiente para decidir con quien quiere ir de la mano ya que los roles de cada protagonista están perfectamente delineados".


Y yo, ¿con quién quiero ir de la mano? ¿y con quién voy realmente?

Pues no voy a ponerme purista: entiendo las razones de cada uno.

Comparto el argumento de los más acérrimos defensores del "showtime de taberna" de que el deporte no es un tema serio y que el público se acerca a él para evadirse de los problemas del día a día. Por eso me dedico al periodismo deportivo y no a otros que me parecen además de más aburridos, más delicados e importantes. La responsabilidad es menor si cometes errores. 

Pero por mucho que el deporte sea la más importante de las cosas no importantes, y además a determinados niveles sea indudablemente un reflejo de otras situaciones políticas, económicas, sociales, e incluso culturales... se debe tratar con respeto. No de cualquier manera. Con responsabilidad.  

Y por eso no me gusta nada tratar a la persona que va a acercarse a mi información como si fuera tonta. No entiendo renunciar a hacer las cosas bien.  

Entonces es cuando me entra mi vena guerrera. Vuelve el idealista estudiante de periodismo que salió hace 11 años de la facultad.  

Luego miro a mi alrededor, veo el panorama de crisis total de medios exigiendo clicks y anunciantes apretando las tuercas... veo despidos y cierres.. veo redacciones en cuadro... y veo que hacer las cosas bien es más trabajoso y da menos réditos económicos... Y es cuando pienso lo de "y si me dedico a otra cosa, que este no es mi lugar..."

Pero a lo que vamos: a recomendar a la gente interesada en el periodismo deportivo -muy especialmente a estudiantes que todavía idealizan todo- este interesante acercamiento a la salud del sector. 

Estará emitiéndose en el Artistic Metropol de Madrid los días 3, 4 y 5 de julio; y el día 8 de julio saldrá a la venta en DVD. Hay más información en su web www.cueroytinta.com 


domingo, 21 de junio de 2015

"Mi Plaza Stadium" (colaboración para Deporte de Calle)

"Desde mi balcón", como el título de aquella infravalorada canción de Reincidentes, puedo ver los días que hace buen tiempo a los críos jugando al fútbol en la plaza, de sol a sol. Con el tendedero, la lavadora y un par de macetas comparto un privilegiado palco VIP en un estadio internacional. Chavalitos, y alguna que otra chavalita, de medio mundo persiguiendo una pelota para intentarla meter entre dos palos, en una portería que aquí, en el estadio internacional que no tiene nombre de aerolínea saudí, tiene incluso palos: esta plaza tiene árboles. No hace falta manchar las chaquetas.

Aunque en el barrio hay un club de fútbol de primera división, el equipo que más partidos suele jugar en el “Mi Plaza Stadium” suele ser el FC Barcelona, con dos o tres Neymar Jr a la vez y algún que otro Messi. Todos pulguitas. No es raro ver al otro Barcelona, el de Guayaquil; o al Steaua de Bucarest que tan mal recuerdo trae a los culés veteranos y que no suena de nada a la mayoría de futbolistas de la plaza. Incluso, como curiosidad exótica, alguna vez se ha visto algún mini Cristiano Ronaldo de blanco o rosa o algún representante del Atlético de Madrid (que nunca sabe qué nombre de jugador poner, porque no le va a durar más de dos años… y eso cuando tienes 10 es un drama).

En ocasiones, para desesperación de la producción televisiva y por supuesto el dueño del bar de la esquina y su inútil cartel de “prohibido jugar al balón”, se juegan a la vez tres o cuatro partidos. Así tenemos por el mismo precio otro deporte, este de riesgo: cruzar la plaza sin verse arrollado por una turbamulta de Neymars junior. 
“A menor edad, más minutos te toca chupar portería” parece una regla fija. Y se ve esfuerzo y algunos detalles de calidad, con regates a rivales, perros, la señora del quinto que recuerdan a Maradona contra Inglaterra o Ronaldo (el gordo, que era el que molaba) contra el Compostela; y tiros a puerta dignos de un pelotón de fusilamiento. Claro, ya podrán con los cancerberitos. 

Pero el tendedero, la lavadora, las macetas y yo coincidimos en cabrearnos y pasar del partido cuando vemos que en el partido alguien intenta ¡engañar al árbitro! ¡Pero si no hay! Pero igualmente, y como ven en la tele del bar o en rojadirecta hacer a sus ídolos, se tiran al suelo a fingir faltas al menor roce, mientras se agarran el tobillo, o la rodilla, o las dos a la vez haciendo la croqueta. Y así logran… ¡perder tiempo! Algo valiosísimo en un partido donde el único reloj es la luz del sol… o que vengan su padres/madres/tutores cabreados porque se enfría la cena a indicar el pitido final. 

Cada quince días, a unas calles se juntan 15.000 amantes del fútbol para ver jugar a otros, mientras los partidos del “Mi Plaza Stadium” continúan, ajenos a las Jemezadas de turno. Incluso en verano, cuando “la roja” pretende repetir gestas que sin Xavi van a repetir cuando yo te diga, el bar saca a la terraza una tele enorme para que más amantes del fútbol vean mientras pagan a precio de oro unas cervezas y unos panchitos a los millonarios orgullos de la nación. Y ay del FC Barcelona, el Barcelona Guayaquil, el Real y el Atlético como uno de sus balones tire una de las jarras de cerveza de los amantes del fútbol. Los días de fútbol está prohibido jugar al fútbol. 

martes, 16 de junio de 2015

¿Y dónde estabas tú cuando el Tamudazo del Rayo?

No voy a colgarme medallas sentimentales que no me corresponden. En fútbol soy simpatizante de varios equipos, sobre todo Atlético de Madrid y Rayo Vallecano, pero no SOY de ninguno en ese sentido de "amor verdadero" que mucha gente siente.

Es algo que me ha permitido disfrutar de grandes momentos futboleros... si bien con algo de distancia que me permite darte cuenta de lo ridículas y necesarias a la vez que son esos momentos de euforia colectiva...

Uno de esas lo recordaba a raíz de una conversación en el muro de Facebook de Carlos Sánchez Blas (durante años y entre otras cosas la voz desde "Vallekanfield" en Onda Madrid) sobre el "Tamudazo" franjirrojo que describe Quique Peinado en su reciente libro "A las armas" (segunda vez que lo menciono en el blog, le voy a tener que pedir royalties). 

Aquel gol que valió la salvación del Rayo en el minuto 92 de la última jornada de la temporada 2011-12 de uno de los pocos futbolistas que pueden presumir de haber ganado títulos en su club de formación. Aquel gol de Tamudo, es de esos goles que recuerdas toda la vida donde lo viviste.

Para mi, al estilo del gol de Iniesta, el cabezazo de Sergio Ramos, o Diego Forlán de doblete en Hamburgo. Goles, todos, que no viví en el estadio y que, cual magdalena de Proust, a mi que soy algo más terrenal, me saben a cerveza.


El "Tamudazo" del Rayo lo viví en Vallecas, el barrio madrileño en el que me he dejado adoptar hace ya un lustro. Ya desde antes de vivir aquí he ido a menudo al estadio. Siempre me gustó el club, de chaval me dejé atraer por todos los topicazos de clase obrera, antifascismo, Ska-P, "todos los fachas fuera de mi barrio" y tal; y fardo de falso pedigrí llevando al campo mi camiseta, que tras 20 años por fin es de mi talla, con la publicidad de flan Dhul. 

He visto partidos en primera, en segunda, y en segunda B (en todas las categorías contra la UD Las Palmas, por cierto). Y casi siempre con entradas de acompañante de abonado y cosas de esas de gorrones... pero aquel día contra el Granada era imposible.

Fuimos a verlo a un bar, a una terraza con tele de una calle paralela al fondo - en Vallecas no hace falta especificar qué fondo, ¡el único que tiene grada!. Un bar rayista: los bocatas tenían nombres de jugadores. Debe ser un coñazo cambiar la carta cada año. 

La gente se iba poniendo nerviosa, claro. Al final la escena era un grupo de desquiciados de pie frente a la pantalla gigante observados por un grupo de gente en las mesas de la terraza. Yo, claro, estaba en el grupo de los desquiciados, cerveza (¿o era "kalimotxo", para hacerlo más rayista todo?) en mano. Mi chica, faltaría más, entre quienes estaban en las mesas, supongo que mirándome su media sonrisa de "qué bien se lo pasa con sus tonterías, déjale". 

Uno de los desquiciados llevaba unos cascos, quizá oyendo a Blas en Onda Madrid, y nos chafaba cada ocasión que se veía por TV en aquellos infartantes últimos minutos.  

Pero justo en el gol se quedó callado. 

El estadio ya había rugido. Los de las mesas lo habían oído.

20 segundos después, rugimos nosotros. Abrazos entre desconocidos (salvo a de los spoilers, le odié mucho), saltos, gente llorando, todos empapados... y yo contentísimo y rugiendo como uno más. 

Hasta fuimos a la fuente de la Asamblea, compramos birras a los lateros y vimos a ¿Pachón? petar una bengala... aunque luego no fue una noche especialmente larga.

La adrenalina del gol, de la masa, me contagia. Al rato, relativizo todo y me siento muy de "ganar es de horteras", quizá intentando forzar una alegría que tampoco es real, que no es sincera como la que veo en otras personas que sí SON del Rayo. Invitándome a una fiesta que he disfrutado, pero no es la mía. 

Incluso pensaba que sí, que lo mismo el Granada bajó los brazos. Que el línier prefirió no levantarlos.

¿Y qué?

Nunca me olvidaré de que el "Tamudazo" lo viví en ese bar de la calle paralela al fondo con un tipo que hacía spoiler de todo... salvo del final. Como debe ser.


lunes, 1 de junio de 2015

Viejos y nuevos conocidos en la Feria del Libro

El pasado sábado me pasé por la Feria del Libro de Madrid. Suelo preferir ir entre semana que hay menos barullo y puedes mirar con más calma los libros, pero ese día firmaban cuatro personas a las que conozco y ver caras conocidas ahí al otro lado, del de "las estrellas", siempre hace ilusión. 

Es curioso e incluso me asusta lo encasillada que está mi vida: a los cuatro escritores les conozco por el entorno Estudiantes... pero  por suerte sólo uno de los libros trataba sobre baloncesto.

Vayamos por riguroso orden de aparición. A Quique Peinado le conozco desde que empecé a ir al Estu y él era el "infiltrado" de la Demencia en la prensa del baloncesto. Entonces ya escribía como ahora: como quiere y de lo que quiere, pero sin innecesaria pomposidad. 

Ahora que es "el televisivo" (y el radiofónico, y el escritor y...) acaba de sacar con Libros del KO un librito sobre el Rayo Vallecano. "¡A las armas!" que se llama y tanto el título como la imagen portada son ya toda una declaración de intenciones. 

El libro en cuestión está dentro de la colección "Hooligans ilustrados" y llamarlo "libro de fútbol" sería mentir. En esa colección, que ya tiene libros sobre el Real Madrid, el Atléti, el Betis, el Zaragoza, el Sevilla... o el Logroñés y el Castellón, prima lo autobiográfico, al estilo "Fiebre en las gradas" y por ahí van los tiros de un libro que se devora en un pis-pas y donde Quique, tan acostumbrado a contar la vida de otros en miles de entrevistas, cuenta la suya con el Rayo como excusa. 

Jacobo Rivero siempre ha estado en todos los fregados, y precisamente de uno de esos nos conocemos: le entrevistamos sobre el CD Lavapiés en el programa de radio "La Pelota Naranja" hará como una década. El baloncesto nos volvió a cruzar en multitud de proyectos estos años.

Y mola ver que su trayectoria los últimos años es un gran ejemplo de ese dicho tan castellano de "a Dios rogando y con el mazo dando" y que supo, por seguir con frases hechas "estar en el momento preciso en el sitio preciso" y sacó al mercado ya el año pasado el primer libro sobre el fenómeno político que ha venido -en principio- a cambiarlo todo: Podemos.

Y de nuevo sobre la formación que lidera Pablo Iglesias va el nuevo libro que estaba firmando el bueno de JKB en la caseta de la editorial Planeta: "Podemos. Objetivo asaltar los cielos". 

No voy a tirarme el pisto: aún no me le comprado y cuando nos acercamos a saludarle ya había pasado su hora de firmas... por ese sábado, que va a estar más días en la Feria.

Tampoco me acerqué a que me firmara Guille Ortiz su último libro baloncestero, el didáctico y necesario "Historia de una rivalidad" en la caseta baloncestera por definición que es la de Ediciones JC.  Ya había estado en la presentación del libro hace unas semanas (y tengo pendiente hablar de ella) y la verdad es que la feria estaba agobiante.

A Guille he tenido oportunidad de conocerle precisamente por eso: escribe un libro sobre el Estudiantes, el famoso "Ganar es de horteras", y le entrevisto en EstuRadio y desde entonces mantenemos un contacto más o menos fluido. 

Incluso tomamos un café cuando estaba en pleno proceso de producción de esta "Historia de una rivalidad" para comentarme cómo lo llevaba, por dónde iban los tiros y pedirme opinión Y que un tío con su experiencia quiera tener en cuenta qué me parece su nuevo proyecto... me llena de orgullo y satisfacción que diría aquel. 

Y algo así podría ser el caso de Mario Cuesta Hernando. El que fuera, entre otras cosas, parte del equipo de "Planeta Calleja" estaba en la feria (sentado al ladito de Fernando Arrabal, toma nivelón) presentando "Por encima de mi cadaver. Un viajero sin paciencia por Siria, Líbano y la Turquía kurda",  un libro de viajes por esa zona tan caliente del mundo de la que solemos hablar sin saber. Él no. 

Es un caso curioso: no nos conocimos físicamente hasta este sábado en la feria. Antes pues dio la casualidad de que cuando llamó a las oficinas del Magariños para contar que había sacado un libro de viajes, que en la parte de Estambul hablaba del Estu (tenéis un fragmento de ese capítulo aquí), que si nos interesaba comentar algo... que fui yo quien cogió el teléfono. 

Me encanta poder fomentar la parte cultural del club y de la afición, me gusta constatar que el sueño del demente profesor de latín del Ramiro sirve de inspiración para mucha gente que se acuerda de él cuando no viene a cuento. 

Y qué carajo, que me siento muy identificado. También me gano la vida escribiendo, creo que es de lo poco que sé hacer medio bien en este valle de lágrimas.  

Su editorial me había mandado el libro a la oficina, pero iba sin firmar. La ocasión la pintaban calva. Y en esos siempre extraños encuentros con alguien con quien has tratado por teléfono y email, surgió una idea ¿y montar unas jornadas culturales del entorno estudiantil? ¿tendría sentido? ¿sería demasiado endogámico y autofelador o no tirar de esto sería falsa modestia?

Elucubraciones en el aire aparte, ahora tengo un bendito problema: tengo una cantidad tremenda de libros por leer acumulada. Y varios de ellos con ese puntito fetichista que es tenerlo dedicado. 

PD: ¿y cómo se firman los ebooks? ¿te mandan un certificado digital?


lunes, 25 de mayo de 2015

Terminó la temporada, algunas reflexiones sobre EstuRadio

Ayer acabó la temporada de Liga Endesa para Movistar Estudiantes, lo que no significa ni mucho menos que lleguen ya las vacaciones, pero sí acaba la parte más visible de mi trabajo, que es la cobertura de los partidos ACB y lo que le rodea. 

Ha sido mi octava temporada trabajando en el Departamento de Comunicación y Prensa del club Estudiantes; y la cuarta en la que funciona EstuRadio. 

Quiero compartir algunas valoraciones de esta cuarta campaña del proyecto de emisora online que ya de proyecto tiene poco: es una realidad. Lo es gracias al trabajo de mucha gente, entre quienes debo destacar a Marcos Fernández y Fernando García y claro está los departamentos de comunicación y comercial del Estu. 

Pero este va a ser un post algo aséptico, no momento de empezar con los "gracias dios por la música". Datos, datos, datos....
  • este año sólo emitíamos en directo, y nos centramos en los partidos: dimos los 34 partidos, tanto en casa como fuera, de Liga Endesa, además de 4 partidos de pretemporada, otro amistoso en mitad de temporada, 1 rueda de prensa, 2 partidos de LF2 y el "All Star" femenino.
  • dimos 3 partidos de visitantes viéndolos por TV con el formato "fiesta-tertulia" en Autoescuela Lara; y otro más en el nuevo Magariños Café.
  • ¡qué diferencia de audiencias cuando el partido va por TV a cuando no lo hace!
  • son muy destacables las audiencias en partidos como locales que no tenían TV. Ha habido veces que éramos la única manera de seguir el partido en directo, además de Twitter y Jornada Virtual.
  • se ha creado la rutina: el seguidor del Estu ya sabe que si hay partido ACB, hay EstuRadio.
  • cuando el club visitante o ACB han ayudado desde sus redes sociales, se ha notado bastante.
  • el reto es ser compatibles con la TV, la diferencia de audiencia si la hay es muy muy muy grande
  • TOP 5 de audiencias:
    amistoso en Albacete vs Real Madrid
    en cancha del Montakit Fuenlabrada
    en cancha de Unicaja
    en cancha de Gipuzkoa Basket
    en casa contra Unicaja

    Todos ellos, partidos sin televisión. 
Conclusión final, muy personal. La radio es el medio con más magia que hay, esa tensión, esa sensación cuando el oyente interactúa, esa aureola cuando eres los únicos ojos de miles de personas interesadas en qué pasa en una cancha...

...pero sinceramente, si estuviera garantizada una cobertura televisiva fiable, aunque fuera sólo online, EstuRadio perdería su sentido. 

El año que viene... pues será otro año.
Foto: Edu Candel (Agencia LOF)

miércoles, 20 de mayo de 2015

#F4Facts, los euro-bocados de la Final Four (y 2)

Vamos con la segunda entrega de mis impresiones desde dentro pero a la vez desde la barrera de la fiesta del baloncesto que es la Final Four de Euroliga, con estos "euro-bocados de la Final Four". 

Magariños capital del mundo
Del mundo del baloncesto base, se entiende. El templo del basket de formación que es la sede del Estudiantes acogió todos los partidos salvo la final del "Adidas Next Generation Tournament", el nombre comercial del torneo de categoría junior masculina que organiza Euroliga. Y el ambiente que se vivió en el "Magata" esos tres días fue, realmente, de auténtico lujo. 

Siendo sinceros...
Desde Estudiantes se dieron todas las facilidades del mundo a Euroliga para la organización del torneo, incluyendo el traslado de entrenamientos tanto del primer equipo (¿y si en Manresa nos hubiéramos jugado algo?) como de toda la cantera. El gran jefe euroliguero, Jordi Bertomeu dijo que celebrarla en el Magariños era "un tributo a un club al que nunca se le compensa lo suficiente por todo lo que ha hecho por nuestro deporte".

Y sí, desde Estudiantes se percibió como una oportunidad acoger un evento de este nivel, lo comunicamos así ("Magariños epicentro del baloncesto junior europeo" titulamos en clubestudiantes.com) y creo sinceramente que todo el club está muy orgulloso tanto de su histórico pabellón, a punto de cumplir 45 años, como de que fuera el pabellón elegido para este torneo. 

Pero no nos engañemos. Si no hubiéramos estado orgullosos, si hubiera supuesto un problema, si la disposición de Estudiantes a colaborar hubiera sido otra... hubiéramos tenido que acatar con el "tributo" igual. Magariños no es propiedad del Estudiantes, aunque tenga una concesión para su uso y explotación comercial de determinados espacios. Es de la Comunidad de Madrid, sponsor institucional  de la F4 y no hay muchas más instalaciones de propiedad regional que puedan acoger un evento así. 


No me pidáis nombres...
De jugadores destacados. Metería la pata. Tengo un ojo terrible para el talento joven (a Nacho Guigou en un circuito Sub20 le comparé con Ricky Rubio y... no, lo normal es que no sepas quien es. Lleva retirado un par de años) y más allá de la obviedad de Luka Doncic no voy a acertar ninguno. 

Os recomiendo para eso, para saber quiénes marcaron diferncias en el NGT que sigáis la cobertura que hizo Mario Gómez para Solobasket. Increíble. Posiblemente sólo él y un señor que se parecía a Obradovic al que casi pido un autógrafo y todavía no sé quién es vieran todos los partidos. Y que el de seguridad no le dejaba pasar el primer día...

Seguridad
...aunque bueno, hubo un día que los de seguridad no dejaron pasar a un equipo completo. En el Ramiro es que no llama la atención ver a niños altos. 


¿No más partidos por la mañana?
Eso canta la Demencia cuando los partidos ACB caen en domingo a las 12. Pero lo del Magariños a rebosar a las 9 de la mañana no era Demencia, era locura. Estrella Roja y, claro está, Real Madrid fueron los equipos que más público arrastraron. Incluyendo un ¡jueves laborable!

Palco VIP
Las oficinas del Estu, que para quien lleve mucho sin ir al Magata ocupan el espacio de lo que en su día fueron las gradas superiores del templo de Serrano 127, fueron un Palco VIP de primerísimo nivel. Tras las cristaleras y con los serbios destrozando a los bosnios dándonos titulares de los años 90, terminé de tarea de previa de jornada ACB (¿por qué demonios no se aplazó esta jornada 32?) acompañado de Fran Guillén, David Sardinero, Andrés Monje y, si será freak, el valenciano Juan Carlos Villena; componentes habituales de la tribu de la prensa baloncestística. 


¡Qué falta hacía el bar!
El NGT si las obras del "Magariño´s Café" no hubieran terminado a tiempo habría sido otra historia. Aunque se hicieron un "buzzer beater" para culminar algunos elementos del nuevo bar-restaurante del Magata, estoy seguro de que más de un contrato se cerró entre cañas y paellas (de las que se reía el valenciano, claro) viendo el all star de agentes, entrenadores, directores deportivos y jugadores que se dejaron caer por la cafetería. 

¡Ay, morbosillos!
Me extenderé más otro día, pero me mola que para los aficionados más radicales del Real Madrid de basket el hecho de hacerse notar en el Magariños  (pegatinas incluidas) les dé una suerte de morbillo transgresor. Que la hinchada del equipo campeón de Europa se acuerde del 13er equipo de la ACB significa que sí, que pese a los malos tiempos, Estudiantes es un grande.

En esa misma línea, los tan insistentes como vagos twitteros merengues que buscaban la felicitación por el título en el TL de @clubestudiantes , como si cuando has ganado lo máximo a lo que puedes aspirar como club en basket FIBA eso tuviera la menor importancia. Pueden seguir buscándola: estaba en la página web y no en Twitter, que lo principal el día que has jugado tú es tu partido. 

Es leyenda
Tanto en Magariños como en Palacio coincidí con un tipo que cuando yo estaba empezando a andar él andaba en Estados Unidos cubriendo el debut de un tal Michael Jordan. Máximo respeto por Don Miqui Forniés, ex jefe de prensa de mi querido Joventut de Badalona y una leyenda para todos los miembros de la tribu de la prensa de baloncesto.

Tuve el lujo de poderle entrevistar para el libro final de "Tú al Ramiro y yo a Badalona", unos 20 minutitos que supieron a poco. Por ponerte los dientes largos a ti que estás leyendo esto, algunas historias: ha cubierto 5 mundiales junior, le tocó gestionar el debut de Ricky Rubio sin poder atender a medios cuatro años, dice que su mejor foto de basket es un mate de espaldas de Nate Robinson y tiene muy claro cuál es su peor momento profesional: su despido de la Penya.

Qué acierto la final en Palacio
Que la final del torneo junior se dispute en la misma cancha que por la tarde la de categoría absoluta es un acierto tremendo. Creo que no se terminó de anunciar bien (¿era gratis, no lo era?) pero aún así se superaron las expectativas de asistencia de público y tuvieron que abrir más gradas del Barclaycard Center de las previstas.

El 69 gana al "sí se puede"
Mi comentario técnico sobre la final del NGT se limitará a decir que aunque parte del público madridistas coreó el gafe "sí se puede" cuando antes del descanso los pequeños merengues iban cayendo ante Estrella Roja, el Real Madrid logró antes el punto 69. Por lo que, aunque los plavis tuvieron triple para forzar la prórroga, una de las dos maldiciones no podía cumplirse. Por narices.  Y le tocó a la del "sí se puede".

Demente, la copa, se mira y no se toca
Tras la final casi me lían. Al felicitar por el título al preparador físico de los juniors del Real Madrid, Carlos Sosa (ex compañero en el Estu y al que nadie puede echar en cara haber cambiado de acera aunque nos dé mucha penita) en la puerta del bar Victoria, casi me incluyen en la ronda de cervezas. Quita, quita... (bueno, en realidad es que ya me había tomado otra con otros colegas y tenía que irme a seguir con el baloncesto)

Workers tercer cuarto
Hay quien llega tarde al basket aposta porque sabe que la chicha se decide tras el descanso, y aunque no termine de compartirlo no me queda más que darles la razón. Son los "hinchas tercer cuarto". Para la final lo fui de manera obligatoria: llegué a falta de 4 minutos para el descanso y me perdí el Fener-CSKA porque venía de hacer estudio en la cobertura de EstuRadio de la jornada 32 de liga Endesa. La audiencia fue mayor de la esperada, aunque todas las miradas del baloncesto europeo estaban en lo que pasaba en el Palacio y no en las distintas canchas ACB.

El aplauso a Arlauckas
Durante un tiempo muerto por megafonía y videomarcadores fueron presentando a diversas leyendas de Euroliga que estuvieron los días de F4 colaborando en acciones de visibilidad de la competición. Papaloukas, Antúnez, Vujcic... y cuando le toca a Arlauckas, la grandísima ovación de la tarde. Mi teoría es que muchos no habían ido al baloncesto desde sus tiempos y era el único que les sonaba de algo.

Jumbotron
Por cierto, que la idea del Palacio es para la temporada siguiente tener un "jumbotron" del estilo del que se pudo disfrutar en la F4. Ojalá salga ese proyecto adelante. 

En el basket no se estila el periodismo de bufanda
La mayoría de periodistas españoles acreditados querían que ganara el Real Madrid, muchos no sólo porque eso supone más presencia en su medio, sino también como aficionados.

Y en muchos casos se trata de los mismos periodistas que luego cubren habitualmente al Estudiantes y lo  tratan con absoluta corrección, cariño y profesionalidad al Estudiantes.

Y esa gente no fue digna del "Ganar es de horteras" tras el bocinazo final sino que lo principal era hacerlo llegar a sus lectores/oyentes/televidentes. Nada de sobreactuaciones de alegría, nada de bufandas en la rueda de prensa, nada de abrazos y lagrimitas. Sonrisa y a currar. La prensa habitual del basket, incluyendo amateurs, es así. Tiene sus preferencias, porque quien cubre al basket casi siempre es porque es aficionado desde pequeño, pero respeta a su lector.

Y me dejo historias, claro, pero... no quiero aburrir tampoco con mis batallitas euroligueras. Que hay mucho más y el show debe continuar.