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martes, 7 de mayo de 2024

Lo de Twitter: escribir sobre Marc Gasol desde el lado que lo sufrió

HILO ORIGINAL

La Gigantes del Basket de abril fue un especial sobre Marc Gasol en el mes en que Memphis Grizzlies retiró su número 33. Y tuve el masoquista placer de participar, recordando su imperial paso por la LEB Oro y regreso a la acb con Bàsquet Girona.




Para Marc fue el mejor epílogo posible a su carrera. Ya tardan en poner su estatua a la entrada de Fontajau (aunque sea pagándola él). Pero, en deporte de competición, para que unos ganen, otros deben perder. Fue tan lujo como putada sufrir a Gasol en ese año LEB Oro.

La lucha por el ascenso esa temporada estaba siendo cosa de dos, Covirán Granada y Movistar Estudiantes, hasta que irrumpió Marc, con su baloncesto y sus fichajes. El Girona venía desde abajo mordiendo, y era el rival que nadie quería en playoffs y F4.

El "duelo de campeones del Mundo en segunda división" entre Marc y Javi Beirán en el WiZink Center de Madrid fue "la tormenta perfecta" en lo relativo al que era entonces mi negociado: medios de comunicación. Historia cojonuda, y prensa con personal, porque no había liga de fútbol.

Posiblemente desde el "no descenso" de 2012 o algún derbi no había tanta prensa acreditada en un partido del Estu. Casi todo solicitudes de entrevistas con el jugador visitante, claro. Hubo que coordinar con prensa Girona y prensa personal de Marc para que eso no fuera un caos.

Porque, aunque ahora nos suene a la edad de piedra, seguíamos con restricciones de COVID. Esas entrevistas no podían hacerse en plan "canutazo" en zona mixta, así que coordinamos para que compareciera en rueda de prensa. Algo nada habitual en #LEBOro . Salió muy bien.


La temporada siguió su curso, y pasó lo que tenía que pasar: Final Four, en Girona. Creo que tuve el dudoso honor de ser, junto a Juan Pelegrín,
el único periodista acreditado de fuera de Catalunya. Responsabilidad y marrón. Pero lo hicimos lo mejor que supimos.

En el artículo lo cuento brevemente: la sensación de que el Estu empieza a perder la final cuando salió Marc a calentar, tras tantas horas de "¿jugará o no jugará?" no me la quita nadie. No sé si los verdaderos protagonistas de ese día, los del parqué, la compartirán.


Se luchó. Mucho. No es postureo, lo pienso realmente. Se pudo ganar. Pero. Y tras el bocinazo final había jugadores jodidos de verdad. Pero el trabajo no acababa para quienes tenemos que contarlo... eso sí, muchísimo menos que de haber ganado.

No se me olvida ir a buscar a Epi al vestuario para rueda de prensa. "Cuando quieras". "A ver, querer no quiero, pero habrá que ir". Todo educación y empatía, en toda circunstancia. Gran tío, Epi.

Como tampoco se me olvida estar en rueda de prensa preparando mis contenidos, desde el lado perdedor, y tener que cerrar el portátil para que no me salpicara el champán de los vencedores.

Todo ello perfectamente identificado como parte del staff Estu, con mi polo y mi acreditación. Es jodido estar en fiesta ajena, pero "show must go on". Las palmadas en la espalda en plan "ánimo" de periodistas, rivales e incluso el mismísimo Pau Gasol.

Lo peor fue que Juan y yo elegimos para cenar, tras el necesario "paseo de zombies" hasta el hotel un sitio a 200 metros de la fuente donde celebraba el ascenso el equipo de fútbol. Al menos la fama del embutido gironí está más que merecida.

La experiencia de escribir loando la gesta, que lo es, de Marc con el Girona habiéndola vivido desde el lado perdedor ha sido  muy guay, la verdad. Escribir y comunicar se trata de eso, al final.

Y FIN.

lunes, 1 de junio de 2015

Viejos y nuevos conocidos en la Feria del Libro

El pasado sábado me pasé por la Feria del Libro de Madrid. Suelo preferir ir entre semana que hay menos barullo y puedes mirar con más calma los libros, pero ese día firmaban cuatro personas a las que conozco y ver caras conocidas ahí al otro lado, del de "las estrellas", siempre hace ilusión. 

Es curioso e incluso me asusta lo encasillada que está mi vida: a los cuatro escritores les conozco por el entorno Estudiantes... pero  por suerte sólo uno de los libros trataba sobre baloncesto.

Vayamos por riguroso orden de aparición. A Quique Peinado le conozco desde que empecé a ir al Estu y él era el "infiltrado" de la Demencia en la prensa del baloncesto. Entonces ya escribía como ahora: como quiere y de lo que quiere, pero sin innecesaria pomposidad. 

Ahora que es "el televisivo" (y el radiofónico, y el escritor y...) acaba de sacar con Libros del KO un librito sobre el Rayo Vallecano. "¡A las armas!" que se llama y tanto el título como la imagen portada son ya toda una declaración de intenciones. 

El libro en cuestión está dentro de la colección "Hooligans ilustrados" y llamarlo "libro de fútbol" sería mentir. En esa colección, que ya tiene libros sobre el Real Madrid, el Atléti, el Betis, el Zaragoza, el Sevilla... o el Logroñés y el Castellón, prima lo autobiográfico, al estilo "Fiebre en las gradas" y por ahí van los tiros de un libro que se devora en un pis-pas y donde Quique, tan acostumbrado a contar la vida de otros en miles de entrevistas, cuenta la suya con el Rayo como excusa. 

Jacobo Rivero siempre ha estado en todos los fregados, y precisamente de uno de esos nos conocemos: le entrevistamos sobre el CD Lavapiés en el programa de radio "La Pelota Naranja" hará como una década. El baloncesto nos volvió a cruzar en multitud de proyectos estos años.

Y mola ver que su trayectoria los últimos años es un gran ejemplo de ese dicho tan castellano de "a Dios rogando y con el mazo dando" y que supo, por seguir con frases hechas "estar en el momento preciso en el sitio preciso" y sacó al mercado ya el año pasado el primer libro sobre el fenómeno político que ha venido -en principio- a cambiarlo todo: Podemos.

Y de nuevo sobre la formación que lidera Pablo Iglesias va el nuevo libro que estaba firmando el bueno de JKB en la caseta de la editorial Planeta: "Podemos. Objetivo asaltar los cielos". 

No voy a tirarme el pisto: aún no me le comprado y cuando nos acercamos a saludarle ya había pasado su hora de firmas... por ese sábado, que va a estar más días en la Feria.

Tampoco me acerqué a que me firmara Guille Ortiz su último libro baloncestero, el didáctico y necesario "Historia de una rivalidad" en la caseta baloncestera por definición que es la de Ediciones JC.  Ya había estado en la presentación del libro hace unas semanas (y tengo pendiente hablar de ella) y la verdad es que la feria estaba agobiante.

A Guille he tenido oportunidad de conocerle precisamente por eso: escribe un libro sobre el Estudiantes, el famoso "Ganar es de horteras", y le entrevisto en EstuRadio y desde entonces mantenemos un contacto más o menos fluido. 

Incluso tomamos un café cuando estaba en pleno proceso de producción de esta "Historia de una rivalidad" para comentarme cómo lo llevaba, por dónde iban los tiros y pedirme opinión Y que un tío con su experiencia quiera tener en cuenta qué me parece su nuevo proyecto... me llena de orgullo y satisfacción que diría aquel. 

Y algo así podría ser el caso de Mario Cuesta Hernando. El que fuera, entre otras cosas, parte del equipo de "Planeta Calleja" estaba en la feria (sentado al ladito de Fernando Arrabal, toma nivelón) presentando "Por encima de mi cadaver. Un viajero sin paciencia por Siria, Líbano y la Turquía kurda",  un libro de viajes por esa zona tan caliente del mundo de la que solemos hablar sin saber. Él no. 

Es un caso curioso: no nos conocimos físicamente hasta este sábado en la feria. Antes pues dio la casualidad de que cuando llamó a las oficinas del Magariños para contar que había sacado un libro de viajes, que en la parte de Estambul hablaba del Estu (tenéis un fragmento de ese capítulo aquí), que si nos interesaba comentar algo... que fui yo quien cogió el teléfono. 

Me encanta poder fomentar la parte cultural del club y de la afición, me gusta constatar que el sueño del demente profesor de latín del Ramiro sirve de inspiración para mucha gente que se acuerda de él cuando no viene a cuento. 

Y qué carajo, que me siento muy identificado. También me gano la vida escribiendo, creo que es de lo poco que sé hacer medio bien en este valle de lágrimas.  

Su editorial me había mandado el libro a la oficina, pero iba sin firmar. La ocasión la pintaban calva. Y en esos siempre extraños encuentros con alguien con quien has tratado por teléfono y email, surgió una idea ¿y montar unas jornadas culturales del entorno estudiantil? ¿tendría sentido? ¿sería demasiado endogámico y autofelador o no tirar de esto sería falsa modestia?

Elucubraciones en el aire aparte, ahora tengo un bendito problema: tengo una cantidad tremenda de libros por leer acumulada. Y varios de ellos con ese puntito fetichista que es tenerlo dedicado. 

PD: ¿y cómo se firman los ebooks? ¿te mandan un certificado digital?


miércoles, 20 de mayo de 2015

#F4Facts, los euro-bocados de la Final Four (y 2)

Vamos con la segunda entrega de mis impresiones desde dentro pero a la vez desde la barrera de la fiesta del baloncesto que es la Final Four de Euroliga, con estos "euro-bocados de la Final Four". 

Magariños capital del mundo
Del mundo del baloncesto base, se entiende. El templo del basket de formación que es la sede del Estudiantes acogió todos los partidos salvo la final del "Adidas Next Generation Tournament", el nombre comercial del torneo de categoría junior masculina que organiza Euroliga. Y el ambiente que se vivió en el "Magata" esos tres días fue, realmente, de auténtico lujo. 

Siendo sinceros...
Desde Estudiantes se dieron todas las facilidades del mundo a Euroliga para la organización del torneo, incluyendo el traslado de entrenamientos tanto del primer equipo (¿y si en Manresa nos hubiéramos jugado algo?) como de toda la cantera. El gran jefe euroliguero, Jordi Bertomeu dijo que celebrarla en el Magariños era "un tributo a un club al que nunca se le compensa lo suficiente por todo lo que ha hecho por nuestro deporte".

Y sí, desde Estudiantes se percibió como una oportunidad acoger un evento de este nivel, lo comunicamos así ("Magariños epicentro del baloncesto junior europeo" titulamos en clubestudiantes.com) y creo sinceramente que todo el club está muy orgulloso tanto de su histórico pabellón, a punto de cumplir 45 años, como de que fuera el pabellón elegido para este torneo. 

Pero no nos engañemos. Si no hubiéramos estado orgullosos, si hubiera supuesto un problema, si la disposición de Estudiantes a colaborar hubiera sido otra... hubiéramos tenido que acatar con el "tributo" igual. Magariños no es propiedad del Estudiantes, aunque tenga una concesión para su uso y explotación comercial de determinados espacios. Es de la Comunidad de Madrid, sponsor institucional  de la F4 y no hay muchas más instalaciones de propiedad regional que puedan acoger un evento así. 


No me pidáis nombres...
De jugadores destacados. Metería la pata. Tengo un ojo terrible para el talento joven (a Nacho Guigou en un circuito Sub20 le comparé con Ricky Rubio y... no, lo normal es que no sepas quien es. Lleva retirado un par de años) y más allá de la obviedad de Luka Doncic no voy a acertar ninguno. 

Os recomiendo para eso, para saber quiénes marcaron diferncias en el NGT que sigáis la cobertura que hizo Mario Gómez para Solobasket. Increíble. Posiblemente sólo él y un señor que se parecía a Obradovic al que casi pido un autógrafo y todavía no sé quién es vieran todos los partidos. Y que el de seguridad no le dejaba pasar el primer día...

Seguridad
...aunque bueno, hubo un día que los de seguridad no dejaron pasar a un equipo completo. En el Ramiro es que no llama la atención ver a niños altos. 


¿No más partidos por la mañana?
Eso canta la Demencia cuando los partidos ACB caen en domingo a las 12. Pero lo del Magariños a rebosar a las 9 de la mañana no era Demencia, era locura. Estrella Roja y, claro está, Real Madrid fueron los equipos que más público arrastraron. Incluyendo un ¡jueves laborable!

Palco VIP
Las oficinas del Estu, que para quien lleve mucho sin ir al Magata ocupan el espacio de lo que en su día fueron las gradas superiores del templo de Serrano 127, fueron un Palco VIP de primerísimo nivel. Tras las cristaleras y con los serbios destrozando a los bosnios dándonos titulares de los años 90, terminé de tarea de previa de jornada ACB (¿por qué demonios no se aplazó esta jornada 32?) acompañado de Fran Guillén, David Sardinero, Andrés Monje y, si será freak, el valenciano Juan Carlos Villena; componentes habituales de la tribu de la prensa baloncestística. 


¡Qué falta hacía el bar!
El NGT si las obras del "Magariño´s Café" no hubieran terminado a tiempo habría sido otra historia. Aunque se hicieron un "buzzer beater" para culminar algunos elementos del nuevo bar-restaurante del Magata, estoy seguro de que más de un contrato se cerró entre cañas y paellas (de las que se reía el valenciano, claro) viendo el all star de agentes, entrenadores, directores deportivos y jugadores que se dejaron caer por la cafetería. 

¡Ay, morbosillos!
Me extenderé más otro día, pero me mola que para los aficionados más radicales del Real Madrid de basket el hecho de hacerse notar en el Magariños  (pegatinas incluidas) les dé una suerte de morbillo transgresor. Que la hinchada del equipo campeón de Europa se acuerde del 13er equipo de la ACB significa que sí, que pese a los malos tiempos, Estudiantes es un grande.

En esa misma línea, los tan insistentes como vagos twitteros merengues que buscaban la felicitación por el título en el TL de @clubestudiantes , como si cuando has ganado lo máximo a lo que puedes aspirar como club en basket FIBA eso tuviera la menor importancia. Pueden seguir buscándola: estaba en la página web y no en Twitter, que lo principal el día que has jugado tú es tu partido. 

Es leyenda
Tanto en Magariños como en Palacio coincidí con un tipo que cuando yo estaba empezando a andar él andaba en Estados Unidos cubriendo el debut de un tal Michael Jordan. Máximo respeto por Don Miqui Forniés, ex jefe de prensa de mi querido Joventut de Badalona y una leyenda para todos los miembros de la tribu de la prensa de baloncesto.

Tuve el lujo de poderle entrevistar para el libro final de "Tú al Ramiro y yo a Badalona", unos 20 minutitos que supieron a poco. Por ponerte los dientes largos a ti que estás leyendo esto, algunas historias: ha cubierto 5 mundiales junior, le tocó gestionar el debut de Ricky Rubio sin poder atender a medios cuatro años, dice que su mejor foto de basket es un mate de espaldas de Nate Robinson y tiene muy claro cuál es su peor momento profesional: su despido de la Penya.

Qué acierto la final en Palacio
Que la final del torneo junior se dispute en la misma cancha que por la tarde la de categoría absoluta es un acierto tremendo. Creo que no se terminó de anunciar bien (¿era gratis, no lo era?) pero aún así se superaron las expectativas de asistencia de público y tuvieron que abrir más gradas del Barclaycard Center de las previstas.

El 69 gana al "sí se puede"
Mi comentario técnico sobre la final del NGT se limitará a decir que aunque parte del público madridistas coreó el gafe "sí se puede" cuando antes del descanso los pequeños merengues iban cayendo ante Estrella Roja, el Real Madrid logró antes el punto 69. Por lo que, aunque los plavis tuvieron triple para forzar la prórroga, una de las dos maldiciones no podía cumplirse. Por narices.  Y le tocó a la del "sí se puede".

Demente, la copa, se mira y no se toca
Tras la final casi me lían. Al felicitar por el título al preparador físico de los juniors del Real Madrid, Carlos Sosa (ex compañero en el Estu y al que nadie puede echar en cara haber cambiado de acera aunque nos dé mucha penita) en la puerta del bar Victoria, casi me incluyen en la ronda de cervezas. Quita, quita... (bueno, en realidad es que ya me había tomado otra con otros colegas y tenía que irme a seguir con el baloncesto)

Workers tercer cuarto
Hay quien llega tarde al basket aposta porque sabe que la chicha se decide tras el descanso, y aunque no termine de compartirlo no me queda más que darles la razón. Son los "hinchas tercer cuarto". Para la final lo fui de manera obligatoria: llegué a falta de 4 minutos para el descanso y me perdí el Fener-CSKA porque venía de hacer estudio en la cobertura de EstuRadio de la jornada 32 de liga Endesa. La audiencia fue mayor de la esperada, aunque todas las miradas del baloncesto europeo estaban en lo que pasaba en el Palacio y no en las distintas canchas ACB.

El aplauso a Arlauckas
Durante un tiempo muerto por megafonía y videomarcadores fueron presentando a diversas leyendas de Euroliga que estuvieron los días de F4 colaborando en acciones de visibilidad de la competición. Papaloukas, Antúnez, Vujcic... y cuando le toca a Arlauckas, la grandísima ovación de la tarde. Mi teoría es que muchos no habían ido al baloncesto desde sus tiempos y era el único que les sonaba de algo.

Jumbotron
Por cierto, que la idea del Palacio es para la temporada siguiente tener un "jumbotron" del estilo del que se pudo disfrutar en la F4. Ojalá salga ese proyecto adelante. 

En el basket no se estila el periodismo de bufanda
La mayoría de periodistas españoles acreditados querían que ganara el Real Madrid, muchos no sólo porque eso supone más presencia en su medio, sino también como aficionados.

Y en muchos casos se trata de los mismos periodistas que luego cubren habitualmente al Estudiantes y lo  tratan con absoluta corrección, cariño y profesionalidad al Estudiantes.

Y esa gente no fue digna del "Ganar es de horteras" tras el bocinazo final sino que lo principal era hacerlo llegar a sus lectores/oyentes/televidentes. Nada de sobreactuaciones de alegría, nada de bufandas en la rueda de prensa, nada de abrazos y lagrimitas. Sonrisa y a currar. La prensa habitual del basket, incluyendo amateurs, es así. Tiene sus preferencias, porque quien cubre al basket casi siempre es porque es aficionado desde pequeño, pero respeta a su lector.

Y me dejo historias, claro, pero... no quiero aburrir tampoco con mis batallitas euroligueras. Que hay mucho más y el show debe continuar.  



martes, 19 de mayo de 2015

#F4Facts, los euro-bocados de la Final Four (1)

Por Twitter, en el fragor de la batalla -vista sin presión desde la barrera- ya publiqué algunas impresiones que me iba causando la Final Four de Euroliga que se disputó el pasado fin de semana en Madrid y que acabó con 20 años de sequía en "su" trofeo de la sección de baloncesto del Real Madrid. 

Ahora, un par de días después y con más calma, comento algunos de los detalles que me llamaron la atención. Con el formato de los "Bocados de la jornada" que cada lunes publico en www.clubestudiantes.com pero hablando, ¡oh pecador! de otros equipos. Incluyendo, sí, al "otro", al que para algunos no debe ser nombrado si no es con una palabrota delante. 

Quitarse un peso de encima
El Real Madrid se quitó un peso de encima este domingo. Se pasaron 15 años sin llegar a una Final Four y después lo hicieron rutina para no llegar a hacerse con el título, algo que para otros clubes sería la repanocha. Pero para el Real Madrid no: es una entidad con el único objetivo de ganar todo en lo que participe . Y si el equipo de fútbol acaba de certificar una temporada en blanco, más. Fueron, sin duda, merecidos ganadores. Los que más quisieron el título de principio a fin. 

Old rockers never die
En las semifinales el gran protagonista fue Vassilis Spanoulis. De la maravillosa quinta del 82, 33 primaveras que hará en agosto. Y en la final - tras marcarse también unas semis magníficas- Andrés Nocioni, que en noviembre cumplirá 36 años y fue el inapelable MVP de la F4. Venga, vamos a seguir jubilando a los jugadores cuando se acerca la treintena, venga...


FraCSKAso
Maravilloso juego de palabras para definir la F4 del mayor transatlántico de los cuatro que se dieron cita en Madrid. Ninguno es un club pobrecito que daba la sorpresa, era una fiesta de millonarios y todos tenían argumentos para poder llevarse el título. Pero el CSKA era, por nombres, presupuesto y trayectoria, el buque de más eslora de Madrid 2015. Y fue un Titanic que se topó con un iceberg de sobra conocido: Vassilis Spanoulis.

Por twitter, durante el partido, comenté que cómo se decía "caca" en ruso, que es lo que se estaban haciendo los moscovitas cuando los del Pireo iban recortando diferencias en los últimos minutos. Alguien me respondió, siento no recordar quién, "Estambul 2012". Pues eso, una película que ya habíamos visto. 

Spanoulis, el genio
Los genios son así. Y hay que quererlos de esta manera. Se planta en el último cuarto de la semifinal con un horroroso 0/11 y acaba eliminando él solito al CSKA; y llega a la finalísima como el hombre a seguir y aún estamos esperando que aparezca. Qué infancia más difícil va a tener su cuarto hijo...

 De recuerdo de esta F4 me queda esta foto de Javier Barbancho del triple decisivo de Olympiacos en la que tengo el tremendo orgullo de aparecer. Sobre el brazo de De Colo. Y me la pasó a alta calidad para poderla colgar en mi habitación como un recuerdo muy especial. 


Casticismo
Perdónenme la demasiado castiza expresión, pero la F4 se jugaba en Madrid en pleno San Isidro así que está permitido. "Con buena picha bien se jode", pero es tremendo el provecho que se puede sacar del Palacio de Deportes, del Magariños y en general de las tremendas instalaciones deportivas que tenemos en Madrid invirtiendo en ellas.  Increíble. El Barclaycard Center en el que trabajo cada 15 días resultaba irreconocible y no tenía nada que envidiar a los Arenas NBA. Hasta en el volumen. Y eso que los amigos de Gaes no eran una de las empresas patrocinadoras. 

A lo grande
Hablando de patrocinadores. Si moverán dinero y entenderán la importancia de cuidar las necesidades de quien pone la pasta que tenían un fotógrafo de la talla de Edu Candel - quien tenemos el honor de que, a través de Agencia LOF, sea el "fotero" más habitual en partidos y eventos varios del Estu- sólo para hacer fotos de los diversos soportes publicitarios. Desde las típicas vallas a las gorras de campeones, ahí nada está dejado al azar. 

Se aprende mucho viendo cómo se lo montan los que tienen medios... pero tampoco hay que obsesionarse con igualarlo, compararse continuamente y llorar de "qué poco tengo, no puedo hacerlo", sino ver qué se puede adaptar a cada realidad. 

Es como cuando en los cursos de marketing digital te cuentan cómo hacen marcas molonas multinacionales. Sí, vale, qué guay. Cómo adapto eso a la mercería del barrio o al pequeño negocio familiar. Ese es el reto. No todos podemos ser, por seguir con el símil náutico de antes,  transatlánticos. Podemos ser dignos y profesionales barcos de pesca. 


La invasión otomana que vino de toda Europa
Los datos oficiales decían que Fenerbahce había vendido un millar de entradas. Pocas me parecían para ser la primera F4 de su historia. Una vez en el Palacio se vio que ese dato debían ser los hinchas turcos desplazados con las entradas del club, porque desde luego, durante los minutos iniciales de su semifinal contra el Real Madrid, los locales fueron ellos. 

Y es que el Fener tiene como uno de sus lemas ser "un club con 25 millones de aficionados", y claro está todos no pueden ser de Estambul... que tiene 15 millones de habitantes.  Muchos de los hinchas de los "canarios amarillos" están repartidos por toda Europa y en la F4 lo pudimos ver fijándonos en detalles como la bandera del Sheffield United inglés que llevaba uno de los hinchas más animosos del sector de los ultras del Fener, en camisetas de la selección alemana de otros tipos con bufandas azules y amarillas en el lateral y un sinfín de detallitos así.

Futboleradas
Mucho cachondeo ha habido después con el "ahora que habéis perdido la liga de fútbol cuánto sabéis de basket" pero la verdad sea dicha: los cuatro clubes que disputaban la F4 eran -cada cual con un modelo organizativo diferente y un contexto propio- secciones de clubes de fútbol. Y en Madrid hemos visto muchos dejes importados del deporte rey. Algo que tampoco es malo per se. Soy el primero al que le gusta el deporte del balón en los pies. 

Pero ay, es que no me gusta nada ese rollito de ir al baloncesto con la camiseta de fútbol. No quiero ponerme elitista que me paso el día clamando por un basket para todos, pero... ¡es tan paleto! El Real Madrid y Adidas, para alegría de MMT y Teka, han logrado ir creando una cultura de "al baloncesto con la camiseta de Llull, no con la de CR7" aunque para esta cita alguno desempolvase la de Hugo Sánchez para que pusiera Teka. Pero sobre todo entre turcos y griegos... ¡ no veías una puñetera camiseta sin mangas!

Y hablando de futboleradas, la que menos mola, ultrismos del rollo de "te quito la pancarta y me hago fotitos". Esto no son ultras del Olympiacos hermanándose con Berserkers...








Pancartas ignífugas
Por cierto, si hay algo que odio en la vida es la doble moral. Y por eso me parece tan ridículo que en la misma cancha de la F4 a la Demencia no se le deje meter pancartas "que no estén hechas con pintura ignífuga" y la seguridad retirara bufandas con la calavera Garibaldi porque "las calaveras incitan a la violencia"; y en la F4 los hinchas de todos los equipos colgaron lo que quisieron, calaveras menos simpáticas que el esqueleto de ciencias del Ramiro incluidas.

Y no pasa ni media porque la violencia no son esas pancartas. La violencia es el que se pega; y un modo de evitarla es teniendo algo de manga ancha, como muy responsablemente supieron ver los encargados del dispositivo de seguridad en estos días. 

Y para mañana me dejo una segunda entrega con prensa, el torneo junior en Magariños y el componente de morbo que más de uno encontró con la F4. 

A por ello pues. 

jueves, 14 de mayo de 2015

Final Four en casa, sin presión y desde la barrera

La Final Four de "Turkish Airlines Euroleague",  Euroliga para los amigos, se juega estos días en Madrid. En dos de mis casas profesionales, lugares donde he echado horas y horas de trabajo, baloncesto y también ocio: el Magariños y el recinto anteriormente conocido como Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid.

Tengo la fortuna de haber sido acreditado por Euroleague Basketball para asistir como prensa a los partidos y eventos paralelos que una cita así tiene.

No, mi club no está. Por lo cual, puedo vivirlo desde la barrera.

Iré twiteando con #F4Facts las impresiones que me vayan causando estos días de baloncesto.