viernes, 5 de abril de 2019

Agradecido, emocionado, solamente puedo decir... ¡gracias por venir!



Dos días después, aún estoy digiriendo las emociones de la presentación del "bebé". El primero siempre es el primero. Intentando tomarlo con naturalidad, porque no deja de ser parte de un proceso de mucho tiempo, y algo buscado y trabajado para que sea así. No es una sorpresa, no es algo inesperado, no es algo que me haya tocado en la tómbola.

Ha sido el tipo de acto de presentación que quise hacer (formal pero divertida, con boato pero entre amigos, institucional pero muy mía. "Ha sido muy Santi" dijo mi suegra, Vicky, cuando le pregunté qué le había parecido, y quiero pensar que lo dijo como piropo).

Fuimos sin pívots porque no pudieron venir Suton ni Savané, pero Ajero es un crack, meter de presentador de un acto a un tío acostumbrado a rellenar partidos en directo de 3 horas es una apuesta segura. Rentero supo remontar el inicio que no gustó sobre el Estu ante una audiencia del 90% relacionados con el Estu. Y Sagi-Vela fue el auténtico MVP del partido. Estos ex jugadores que ya no tienen nada que perder son los putos amos.

Pero sobre todo, lo importante: me sentí muy arropado. Eso ha sido lo principal. La cara de orgullo de mi madre al final del todo, en una foto que nos hicieron con el móvil, resume bien esto. Para contarle a mi hermano - que vive fuera- en el grupo de Whatsapp qué tal había ido dijo que "ha estado lleno de gente, tiene muchos amigos de verdad".

Pues no sé si de verdad o de mentira, pero la sensación que se me quedó entre tantas caras conocidas que se acercaron a Blanquerna es "algo bueno habré hecho estos años para llevarme tanto cariño".

Porque sí, por supuestísimo que había Amigos. Pero yo soy muy restrictivo con la definición de "amistad", soy así de seco y borde. Pero para dar cariño, apoyo, soporte, buen rollo y respeto personal y profesional... no hace falta ser amiguis del alma. Y eso me lo llevé el miércoles de muchísima gente, del entorno Estu, baloncesto, medios... GRACIAS. De corazón.

Muchos se quedaron sin ejemplar porque en la librería y la editorial no hacían caso a mis advertencias de que igual 33 copias eran pocas... pero como soy novato tampoco quise ponerme exquisito. "Sabrán mejor de qué va esto", pensé.

Eh, y también vino gente a la que no conocía de nada y eso me MOLÓ MUCHO. Por ejemplo, gente del Baloncesto Torreledones que me pidió que firmase el libro para el club. O el entrenador ayudante del Fuenla, Josep María Raventós, a quien invité como al resto de ex Penya que actualmente están en clubes madrileños y que creía que era importante que supieran que había un libro donde salían.

Luego con algunos hubo prórroga en el bar de al lado y me pagué unas cañas por lo que el libro, entre eso y los billetes de tren a BDN, está en números rojos. Pero sacar un libro "no es por la pasta, es por el ego y hacerlo brillante". 

Pero bueno, que la presentación es simplemente una puesta de largo. Siendo fríos, un simple acto promocional. El libro no lleva ni dos semanas a la venta y está volando. Y eso sí que me está flipando.

Dejo el vídeo que me pasaron de Blanquerna (¡gracias!) y tres de las muuuchas fotos chulas que hizo Edu Candel.




martes, 2 de abril de 2019

"Historias del Joventut"

Casi dos años después vuelvo a utilizar este blog profesional-personal para hacerme autopromoción.

Ya está a la venta mi primer libro en solitario, "Historias del Joventut" (ediciones JC)

101 historias y anécdotas del Club Joventut Badalona, con los grandes protagonistas (los Villacampa, los Margall, los Jofresa, Rudy, Ricky, “Papi” Thompson, Buscató, Fonso Martínez, Slavnic, Aíto... incluso “Magic” Johnson) pero también tienen protagonismo personas más alejadas de los focos que hacen de la Penya un club único.

La primera presentación tendrá lugar el próximo miércoles 3 de abril en Madrid, en la librería del Centre Cultural Blanquerna (c. Alcalá 44), con la presencia de Gonzalo Sagi-Vela, Sitapha Savané, Goran Suton, el periodista José Ajero y el editor Juan Carlos Rentero. Y la mía, claro, aunque entre tanto crack me quedaré muy pequeñito, pequeñito...

Este es el vídeo promocional que me ha preparado Tomás López "Doblecero". 

domingo, 21 de mayo de 2017

Mis (cutre) historias del Calderón

A mi me da una pena terrible cuando derriban un recinto deportivo. Y cuanta más historia tengan, más. 

Me dieron penita Sarriá, el Boston Garden, el desastre que han hecho con Vallehermoso y hasta el Saporta... no me va a dar pena pensar que no le queda nada al estadio Vicente Calderón.

Me acuerdo de cómo me impresionaba cuando subíamos a Madrid (los de Pinto a Madrid SUBIMOS, desconozco si por estar al norte o porque efectivamente está más alto) al pasar por debajo del graderío por la M30. No digamos ya cuando íbamos el autobús del cole y los más futboleros empezaban una guerra de cánticos. De aquella Futre mandaba mucho. 

No se me olvida cuando mataron a Aitor Zabaleta, algo que me marcó. No lo podía entender con 16, lo voy a entender ahora con 35... Dos días después del asesinato mis padres me recogían de un concierto en La Riviera... precisamente en el aparcamiento del Calderón porque era fácil llegar. Cómo nos echaron de allí los de seguridad. No estaba el horno para bollos. 

Y en lo profesional... en el Calderón he escrito páginas muy humildes pero que recuerdo con un cariño tremendo. Imborrable aquel Atlético de Madrid- Málaga para Radio Sensación en el mes de enero, con Isabelino Bejarano. Aquellas instrucciones para hacerlo bien del que entonces ya se veía que iba a ser el mejor: Santi Duque.  

Cuando estos años he ido al Manzanares como aficionado siempre me iba la vista hacia la lejanísima tribuna de prensa y recordaba el frío helador, los nervios, el confundir a Torres con Nikolaidis, el no saber acceder a sala de prensa y tener que enseñarle el equipo de radio al policía nacional para que se creyera que esos dos pimpines efectivamente éramos periodistas y no habíamos robado la acreditación - que era una simple entrada con el nombre de nuestra radio-. 

Hice un par de partidos más en el Calderón y ya me sabía la lección: abrigarse bien bien bien. Sigo sin entender aún cómo el director, Mariano Abad, logró aparcar el coche en el túnel de la M30. Periodistas de la vieja escuela, con la jeta por delante. Igualito que los mierdas que buscamos todo en Twitter ahora. Ya. 

La presentación de Salva Ballesta en aquel verano de 2004 de becario en la SER. Esta lamentable foto pertenece a aquel día. Ese verano hice mucho trabajo sucio con el Atleti, pero fue sobre todo en el Cerro del Espino. Esos meses en Gran Vía 32 aprendí más que en 4 años de carrera. 



Volví a pisar el césped del Calderón unos años después. Es uno de los subidones más bestias que recuerdo: logramos colarnos para ver a AC/DC en los bises. En la última gira de los australianos ya me retraté y pagué por mi entrada en grada. Moló mucho, pero no fue ni mucho menos lo mismo. Iremos directos al infierno, por autopista, seguro. 

Alguna vez me prestaban algún abono o lograba incluso las manidas entradas VIP o semiVIP. Lo que me reí en uno de esos palcos de pringaos en un Atleti - Sevilla con un colega que decidió que él iba a ir con el Sevilla jartándonos a cerveza "sin alcohol" y cantándole el gol ganador del Atleti en el minuto 90 en la oreja... 

El Kun y Forlán follándose a Osasuna. Las galopadas de Diego Costa. Messi caminando. El himno de la Champions tapado con insultos o con el himno de Metropolitano. Con mi futuro suegro de vinos prepartido para combatir el frío despues de un Estu-Barça milagroso que nos mete en Copa. Los reencuentros con amigos que no veía nunca porque vivían fuera en partidos importantes en la esquina de La Caixa donde hace años que no hay ninguna Caixa... 

No son para nada grandes historias. Yo no tengo el más mínimo pedigrí atlético, ni tampoco lo busco, no es mi sitio. Pero estas cutre historias son mías. Y las dejo escritas porque si hay algo que me da más pena que cuando derriban templos deportivos es cuando pierdes cosas dentro de tu cabeza. 




viernes, 27 de enero de 2017

Audio: entrevista a Miqui Fornies (2015)

Voy recuperando material que tengo por ahí.

Una de las personas a las que más respeto en el mundillo del basket es Miguel Ángel "Miqui" Forniés, el que fuera Jefe de Prensa del Joventut de Badalona entre 1996 y 2014. Uno de los mejores fotógrafos de baloncesto del país, sin lugar a dudas. Y sobre todo, una persona espectacular, facilitadora y que siempre que he necesitado algo de él ha estado ahí.

Tuve ocasión de entrevistarle durante la Final Four de Euroliga que se disputó en Madrid en 2015. En principio era una entrevista pensada para publicar en la revista "Tú al Ramiro y yo a Badalona", pero que finalmente servirá para uno de esos grandes proyectos que tengo entre manos para 2017.

¡Disfrutadla!

Si da problemas el reproductor, prueba aquí http://www.ivoox.com/16690649


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martes, 24 de enero de 2017

Por una vez mi año nuevo es en enero. Para bien y para mal.

Enero suele ser el mes de los buenos propósitos, los planes y esas cosas para la mayoría de los mortales. Pero a mi, al trabajar en deporte, me suele gustar decir que mi año nuevo es el arranque de temporada, en septiembre. 

Pero este enero de 2017 sí ha traído cambios y nuevos proyectos para los que toca organizarse. 

Seguiremos informando. 


domingo, 25 de diciembre de 2016

Club Estudiantes, 10 años de baloncesto

Mira que tengo localizadas efemérides varias relativas con el club Estudiantes de baloncesto... pero ésta me bailaba. No sé el día exacto en que empecé a trabajar en él. Pero sí que rondaba por estas fechas, antes de la navidad de 2006.

Eso significa que la semana pasada cumplí la friolera de ¡10 años! trabajando en el Estu.

Una buena excusa para echar un pequeño vistazo atrás y recordar al Santi de 24 años que, perdida la ilusión de trabajar como periodista, se iba buscando otras alternativas. Y cómo las casualidades y la inspiración te deben pillar currando. 

Aquel curso 2006-07 estaba estudiando un (decepcionante) ciclo formativo de artes gráficas cuando surgió una oportunidad bonita: la Fundación Estudiantes estaba buscando un becario para ayudar en el proceso de elaboración del libro y el documental de los 60 años del club, que se cumplirían en la temporada 2007-08. Sí, sí, el Estu haciendo algo con antelación. 

Esto es un pueblo y se sabe todo: soy consciente de que fui la tercera o cuarta opción para ocupar esa plaza. Pero creo que lo aproveché bien. Lo que iba a ser un tema un poco funcionarial de escanear fotos y picar hojas de anotadores y textos de periódicos acabó conmigo como ¡coautor del libro "Club Estudiantes. 60 años de baloncesto"!

Un año después, la segunda casualidad me vino a ver: al salirle otro trabajo a quien trabajaba de ayudante en el Departamento de Comunicación , quedaba una vacante para la que cumplía el perfil justo cuando estábamos en el proceso final del libro y mi carga de trabajo era más bien poca. 

El "Que no bajamos", las Copas de Madrid, Bilbao y Vitoria; el año de la Eurocup; tres pabellones diferentes, las dos grandes obras de reforma de Magariños, los estudiantescos descensos deportivos no culminados, un ascenso a Liga Femenina, dos descensos a Liga Femenina 2, dos campeonatos de España en cantera, un ascenso a LEB Plata,  los 25 años de la cantera femenina y los 20 del aniversario de Estambul y Granada´92, un par de drafts NBA, una venta al Real Madrid, chicos de los que has escrito en la sección de cantera debutando en ACB (alguno con el Real Madrid precisamente...), algunos de esos que debutan en ACB asentándose, una radio online, un delfín de ida y vuelta, un videomarcador, demasiados obituarios... 

He trabajado en esta década con cuatro presidentes de la SAD a los que habría que sumar otros tres nombres diferentes presidiendo Club y/o Fundación dentro de esta santísima trinidad de unidad de destino en lo universal que es el Club Estudiantes de Baloncesto.

He trabajado con seis directores deportivos, nueve entrenadores jefes del equipo ACB; tres del femenino y cuatro del filial EBA.

Y he tenido que cuidar que el nombre del equipo fuera debidamente acompañando por cuatro apellidos comerciales diferentes; con estrategias de patrocinio además muy distintas. 

El baloncesto ha pasado de verse en televisión en abierto pero sólo dos o tres partidos a la semana a verse toda la jornada en internet y tele de pago.

Las necesidades comunicativas de cualquier entidad deportiva de un mínimo nivel han pasado de ser el tridente previa-crónica-parte médico a tener que contar todo al detalle y al momento a través de las redes sociales.  

Y para hacer esas tareas he estado acompañado de modo directo por cerca de una veintena de personas en esta década.

... como veis, no pongo nombres propios. Han sido tantos en esta década que temo olvidarme de alguno. 

Aunque no quiero dejarme fuera de este rollo una última reflexión y agradecimiento. 

Trabajar en el club del que eres aficionado desde la adolescencia puede parecer un sueño. Y con respecto a eso, no me quejo. Me gusta lo que hago. Me apasiona.

Pero esto es un trabajo, y por lo tanto creo que por pura salud y conciliación estoy obligado a poner un mínimo de distancia sentimental. Pensar y actuar con la cabeza y no con el corazón. 

...aunque qué le voy a hacer si al final aún siento un gusanillo sin sentido al quedarme quieto en una esquina del Magata y miro hacia el antiguo marcador con el escudo del Ramiro. Si a veces aún me quedo mirando las fotos de hitos de historia del club que yo mismo seleccioné que hay en un pasillo.

Y como he visto pasar tanta gente, y como entiendo ese sentimiento, creo que mis auténticos jefes al final son quienes siempre van a estar ahí. Esos "clientes" diferentes a los de cualquier empresas, esos que sienten esto como algo propio y no sólo como un producto más.

La Demencia,  Impresentables,  la Emilio Segura,  la 16J, la Hotzgailua de Bilbao o  la Garibaldi de Asturias, o quienes no se identifican con ninguno de esos grupos pero son igualmente del Estu...

Son y deben ser siempre los mayores críticos con el que trabajo que hacemos dentro.  Y con uno tan visible y a veces desagradecido como el mío casi siempre he recibido cariño y comprensión.