martes, 26 de abril de 2016

"One club man award"

Cuando ya temía que el "one club man award" del Athletic de Bilbao que dieron el año pasado a Matt Le Tissier se quedara en "one year award para salir en los papeles"... los vizcaínos se la sacan bien sacada. 

Este año, como leo en esta noticia de "El Mundo", se lo darán al mítico Paolo Maldini, defensa del AC Milan entre 1984 y 2009. Esto significa que cuando empecé a seguir el fútbol ya llevaba una década de rossonero, y cuando dejé de reconocer a los jugadores porque ya no jugaba al PCFútbol él seguía ahí. 

Hacer toda tu carrera en un club tan grande como el Milan es "más fácil" (entre muchas comillas) que en un equipo más humilde, pero siempre está la exigencia del "ya estás acabado no sirves para un club tan grande", la tentación del pre-retiro dorado en EEUU o Emiratos, o la tentación de buscar nuevos retos en sitios donde vayas a jugar más.

Máximo respeto a quienes prefieren triunfar en casa.


sábado, 23 de abril de 2016

La enésima chapa sobre "no hay que mezclar deporte y política"

Este domingo 24 de abril aparece en el dominical de El Mundo, el novedoso "Papel", un reportaje sobre el Estudiantes. 

Y esta es la imagen promocional que nos han pasado desde la redacción, y que claro, ha suscitado algo de polémica en redes sociales. 



En el artículo aparecen - o ese era el planteamiento que nos dijeron, aún no lo he visto- muchos más estudiantiles, no es un publireportaje sobre Pedro Sánchez, sino un artículo sobre el Estu y sus aficionados. 

Sánchez es un aficionado estudiantil más, pero no jodamos que no es como si sale mi padre: es posiblemente el personaje público que más presume públicamente de ser estudiantil, sin ser algo que tampoco le suponga ninguna ventaja. 

El Estu no debe ocultarlo por el "qué dirán". Pero como club, Estudiantes no hace ni debe hacer campaña por nadie ni ser de una ideología concreta.  Los valores que defiende la entidad son bastante generales y por eso los han podido asumir a lo largo de 69 años de historia gente muy diferente. 

Lo que pasa es que somos incapaces de normalizar la política y los personajes públicos de la política. Todo se magnifica. 

"Mezclar deporte y política" no es que aparezca un candidato a la Moncloa con la bufanda del equipo del que es seguidor. "Mezclar deporte y política" es cuando se firma un acuerdo con la Comunidad para que te ceda el pabellón. Cuando se firma un acuerdo de patrocinio con una empresa de determinado sector o no de otro. Cuando se opta por aceptar un contrato de TV u otro. Cuando el ayuntamiento pone su logotipo en tu equipación. Porque en deporte de élite la política es un elemento fundamental. 

Mi opinión personal sobre Sánchez la sabe quien sabe cómo pienso políticamente. Pero tampoco nadie me pregunta si compro o consumo los productos de las 40 y pico empresas que nos patrocinan. Que para el caso es lo mismo.

miércoles, 20 de abril de 2016

Algunas estampas deportivas neoyorkinas

Llevo unos meses sin aparecer por aquí. Han sido muy intensos por mil y un motivos que no corresponde a este blog narrar.... y no he tenido tiempo para actualizar.

Una de las cosas que hice en este tiempo es viajar a Nueva York. De turismo, ocho días, no había estado nunca. Y saqué tiempo, como no, para hacer algo de turismo deportivo. Dejo algunas estampas.


MADISON SQUARE GARDEN

Primera ronda del "Big East Conference" de la NCAA, con los partidos St John´s- Marquette y De Paul Georgetown. Nivel deportivo... justito. Pero era mi oportunidad de ver el MSG con basket en directo.

El techo del MSG es muy identificativo. 

Las camisetas retiradas y los títulos de los Knicks. 
Ahí dentro va una cerveza, y esa funda de los Knicks es para mantenerla fría. Todo comprado -a precio de oro- en el propio pabellón. 
Las camisetas retiradas de los Ranger de hockey hielo. 
 Algunas imágenes del museo que son los pasillos del primer anillo del MSG. Tremendo.





El particular paseo de las estrellas del MSG tiene algunos nombres de leyenda...

Este es para nota. El que fuera entrenador leyenda de la universidad neoyorkina de St. John´s fue también el responsable del desembarco de muchos buenos jugadores estadounidenses en la liga española en los 70 y 80. 

Yankee Stadium y algunas escenas del Bronx

Dentro del tour "Contrastes de NY", lo primero que se ve del popular barrio del Bronx es el estadio de los Yankees de béisbol, el equipo que más gorras vende del mundo. El nuevo "Yankee Stadium" se construyó, al estilo San Mamés, al lado del antiguo estadio que era de 1929. La condición que les pusieron para hacer estadio nuevo era mantener la estética del antiguo. 

La fachada en cuestión. 

Donde estaba el antiguo Yankee Stadium ahora hay un campo de béisbol "callejero". 

 Un playground del Bronx. 

El logotipo de una escuela pública. 

Queens 

En el Corona Park de los Flushing Meadows del barrio de Queens hay varios recintos deportivos de primer nivel: el estadio Citi Field que acoge principalmente los partidos de los Mets de béisbol - del que no pude hacer foto- y el USTA Billie Jean King National Tennis Center donde se juega el US Open de tenis.
El centro de tenis en cuestión. 

 Brooklyn: los Nets y más

El desembarco de los Nets de la NBA en Brooklyn volvió a poner en el mapa de las grandes ligas estadounidenses al conocido barrio neoyorkino, uno de los que más orgullosos de su identidad está de todo el mundo. Ríase usted del "barrionalismo" vallecano al lado de un señor nacido en Brooklyn. Tuve oportunidad de vivir un partido de los Nets -contra Milwaukee Bucks- en el modernísimo Barclays Center, pero... también de fijarme en algún que otro detallito. 
Pintada recordando al equipo de béisbol de los Dodgers campeón en 1955. ¡Se mudaron a Los Angeles en 1957 y los habitantes de Brooklyn les siguen recordando!
En Coney Island está el MCU Stadium, donde juegan los Brooklyn Cyclons, un equipo que juega en verano ligas menores de béisbol y monta mucho circo ya que Coney Island es la playa neoyorkina por definición. 

Los Cosmos de Raúl - y en su día de Pelé- jugaron un par de partidos oficiales de la NASL en el MCU Stadium. 
La fachada principal del Barclays Center destaca sobremanera en el tradicional Brooklyn. 
Desde las entradas baratas se veía de maravilla. Y si no, siempre se puede mirar el videomarcador. 



jueves, 14 de enero de 2016

El bebé de Bescansa: un símbolo para sacar de lo privado un tema de interés público

¿Cuántas veces habías hablado del tema conciliación familiar, llevar al niño al trabajo, acceso a guarderías, permisos de paternidad-maternidad, compatibilidad de tener críos y currar, etc antes del famoso "bebé de Bescansa en el Congreso"?

Yo muy pocas. Alguna vez, de pasada, con la gente de mi entorno que ya son padres. Y normalmente muy por encima. 

Y eso que es un tema importantísimo. Quizá de lo más importante en la vida: trabajo y vida familiar. Pero no es un tema estrella en las conversaciones. No digamos ya en el debate mediático (tal vez porque el periodismo es una de esas profesiones donde la "conciliación familiar" es más utópica). 

Desconozco si la diputada de Podemos llevará al bebé junto a ella al escaño más veces hasta ser una imagen normal a la que nos acostumbremos. O otros días ya lo dejará en la guardería del Congreso, o en su casa, o con el padre, o si es madre soltera y lo deja con una prima que vive cerca de la Carrera de San Jerómimo o yo que sé. Porque realmente ni sé nada de la vida personal de Carolina Bescansa, ni me importa. Tampoco lo que vaya a hacer con el crío, la verdad. Sólo le incumbe a ella. 


Pero ha sacado del ámbito de lo privado un tema que sin embargo es de interés público. Llevar al bebé al Congreso tiene un valor simbólico tremendo. Aunque hubiera podido no hacerlo por tener el privilegio de la guardería. 

Ojalá eso no fuera un privilegio y fuera el estándar. 

Si hubiera hecho un discurso y una proposición de ley sobre conciliación familiar, con el niño en la guardería, no se habría hablado nada del tema. 

Al final, en la sociedad del espectáculo en la que vivimos, espectáculo es lo que hay que dar para empezar a hablar un poquito de lo importante. Es triste, pero es lo que hay.  

Y para mi el debate debe ir en dos líneas: primero y fundamental, en el aspecto de género.  Es un hecho que muchas mujeres deben elegir entre su carrera profesional o ser madres porque como se salgan de la rueda están acabadas profesionalmente,  Y eso es mierda. 

Y otra, no menos importante. Trabajamos para vivir. Para comer nosotros y nuestra gente. No por gusto. Hay que ir hacia una sociedad en la que trabajemos el tiempo necesario para generar los recursos para poder tener una vida digna. Y la vida digna pasa no sólo por tener dinero, sino también por tener tiempo. 

No tiene sentido tener que elegir entre cuidados familiares y trabajo. No tienen sentido las jornadas laborales partidas que te entrampan todo el puto día. No tienen sentido el coaching, el afterwork y el fucking shit si no se ponen las necesidades reales de las personas en el centro de todo ese circo.

En mi curro, dentro de lo malo y de muchas cosas muy mejorables en temas laborales, éste más o menos se cuida. Los niños en la oficina son de lo más normal, sobre todo por las tardes. Normal, los hijos de muchos compañeros de oficina están en la cantera, y cuando acaban de entrenar, suben a hacer los deberes. 

Cuando trabajamos en fin de semana, al ser al fin y al cabo un espectáculo abierto al público, podemos ver a nuestros familiares. Sin ir más lejos, el abono de mis padres en el Palacio está muy cerca de la tribuna de prensa, para al menos poderles dar un beso en el descanso. 

Pero eso no es la norma. Y ya vale. 

martes, 12 de enero de 2016

Una de mis primeras entrevistas: Neno Markovic en 2001-02

Buceando en mis archivos he encontrado una de las primeras entrevistas que hice a un jugador de baloncesto. Fue a Nenad Markovic cuando, siendo jugador del Panionios, se acercó a los playoffs que jugaba Estudiantes contra Real Madrid en Vistalegre. 

Fue en la temporada 2001-02, y la entrevista se publicó en la revista "Gradas del Basket". Aquel fue un proyecto de revista y web dedicada a las hinchadas del baloncesto que dirigí durante algunas temporadas hasta que cayó por su propio peso: era una revista dedicada a un movimiento inexistente como tal. Pero esa es harina de otro costal. 

Centrémonos ahora en esta entrevista que hice en el bar  "Emilio" tras un partido, gracias a la mediación de sus anfitriones de la peña Emilio Segura, y en el que Neno tampoco estuvo especialmente colaborador. Normal, el puto crío le estaba jodiendo las cervezas.

No encuentro la foto que le hice posando con un ejemplar de aquella revista "Gradas del basket".  Que por cierto, si lees esto y quieres hacerte con alguna, me quedan bastantes en casa y me da pena tirarlas. Los regalo si te pasas a recogerlos por el Magata. Escríbeme a santiescribano@clubestudiantes.com y hablamos. 

Foto de Jacobo Rivero  hecha en 2010 a Neno cuando entrenaba en Bosnia. 


NENAD MARKOVIC, jugador del Panionios.

“Un Olympiakos-Panathinaikos puede ser muy peligroso”

“Neno” Markovic, ex jugador en la ACB de Estudiantes, Pamesa y Joventut, entre otros, y de Hapoel Tel Aviv, Limoges y ahora Panionios, ha recorrido media Europa jugando al baloncesto. En el Estu hizo buenas amistades entre aficionados de la que hoy es la peña Emilio Segura, que le invitaron, una vez eliminado su equipo en la Liga griega, a ver las eliminatorias del Estu. En el bar de reunión de la peña Emilio Segura, como un miembro más (es decir, bebiendo cerveza), pudimos charlar con él.

¿Cómo es que has venido a ver estas eliminatorias de tu ex equipo?

¿Por qué no? Qué quieres que te diga. Porque me gusta el baloncesto.

Para todo un trotamundos como tú, que has jugado en Bosnia, Israel, Suiza, Francia, España, Grecia...¿cuál crees que es el país que se vuelca más con el baloncesto?
España, es donde la gente va más al campo. En Grecia ya no van tanto como antes.

¿Los jugadores, desde la cancha notáis realmente lo que hace la afición, os afecta el ambiente?
A algunos jugadores supongo que sí, algunos no.

¿A ti en particular?
A mí no. Me gusta que el campo esté lleno, pero no me afecta. Si jugamos en casa me ayuda positivamente, pero al revés no.

¿Por qué los jugadores balcánicos tenéis ese feeling con la grada, esos gestos?
Porque somos balcánicos.
¿Cuál es el ambiente más hostil que te has encontrado en una cancha?
La cancha de Olympiakos.

¿De todas las aficiones que has visto destacas alguna en particular?
La Demencia es más afición de baloncesto, de todas las de Europa que he visto yo. Hay buenas aficiones por ahí, pero de las que no he visto no puedo hablar. La Demencia es una de las mejores, si no la mejor.

¿Y cual te ha decepcionado, te ha parecido la más fría y distante?
En Grecia estos años hubo algunos partidos casi sin gente. Pasaban bastante.

¿Entonces los griegos no son tan fieros como los pintan en cuanto a violentos y ruidosos?
Son violentos y calientes, pero en los partidos grandes e importantes.

Y la hinchada de Panionios, tu equipo este año, como es?
Violenta, pero este año pasaban un poco también.

¿Entonces están en crisis las aficiones en Grecia?

No, es que pasan de todo un poco. En crisis no, simplemente no van al campo y ya está.

Los jugadores qué preferís, una hinchada que no para de animar y fanática u otra que anime menos pero más fiestera.
Que anime.

¿Las de Grecia o las de España?
Ahí en Grecia, cuando animan lo hacen bien. Pero en España también hay aficiones buenas.

¿Dónde crees que saltan más chispas, en un derbi que has vivido como Estudiantes-Real Madrid o en un Olympiakos-Panathinaikos?
Un Olympiakos-Panathinaikos es bastante peligroso. Hay mucho tensión, es bastante peligroso. Los derbis de aquí no tienen nada que ver con eso. En Grecia hay buen ambiente, es mucho más violento. Por ejemplo, allí Panathinaikos paga al ayuntamiento de Atenas para que el metro solo lo puedan usar sus aficionados durante las horas del partido, para evitar incidentes.

Y yendo más atrás en tu carrera, ¿en Israel cómo son las hinchadas?Están bien, lo que pasa es que son campos más pequeños. La hinchada del Maccabi es muy buena y siempre va mucha gente al campo.

¿Y en Francia?
Va gente, pero no se pueden comparar con la hinchada española o griega.

¿Más callados?
No, no más callados. Simplemente diferentes.

¿Y qué tal fue la experiencia de ser un aficionado más del Estudiantes en el Saporta?
Bien, me gustó realmente. Por eso he venido. Estaba seguro de que iban a ganar... y ahí está el resultado.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Una de rock & roll

Ayer fui a ver a Los Suaves a la sala La Riviera. Un concierto que se anunció como si fuera a ser el último de la banda gallega pero sin decir que lo fuera. Y no, no lo va a ser. Era el último de la gira "la música termina" que da paso a "la traca final" en 2016. 

El caso es que con ese truqui de marketing barato nos liaron a unas 2000 personas, de las que probablemente las más jóvenes fuéramos nosotros con nuestros treinta y muy pocos, para plantarnos un martes de diciembre con ganas de rock en la sala de las palmeras en todo el medio.

El día que amaneció con la noticia de la muerte de Lemmy de Motörhead era buen día para ver una de las últimas exhibiciones casi obscenas de decadencia de Yosi, el cantante de Los Suaves. 

El directo de Los Suaves no es apto para "no fans". Llevan ya unos cuantos añitos, fácil más de 10, que sólo se habla de si Yosi fue capaz de cantar alguna canción entera o si logró tirar el "atrezzo" del escenario que de si el nuevo disco es bueno o malo. 

Y si vas sin saber eso, basándote sólo en los buenísmos discos de estudio que han dejado en tres décadas en la carretera o el espectacular directo "Hay alguien ahí" de 1995 la decepción va a ser morrocotuda. Como la que me llevé yo la primera vez que les vi en directo en un Derrame Rock, allá por 2008. 

Desde entonces, les he visto más veces. Pero siempre en festivales. A ver qué pasaba. A ver si caía la breva y veía un concierto digno. Hasta me enfadaba al ver que no, que otra vez no. 

Ayer no. Iba sabiendo a lo que iba. A decir adiós a un grupo del que, sin ser fan fan fan de esos idiotas irracionales, muchas de sus canciones han sido banda sonora de momentos importantes, o secundarios, de mi vida.

En La Riviera me asaltaron la cabeza ese CD de "Santa Compaña" a mil pelas en una de esas visitas a la capital para comprar en Madrid Rock. Ese recorte de revista del gato negro que durante años decoró mi escritorio en casa de mis padres. Del "K7" del directo que nunca llegué a devolver a mi amigo Jony, y que seguro ahora que su vida es digna de una canción de Los Suaves no echará nada en falta. Del youtube del gorrión "Pardao" en la terraza. De "Mi casa" flasheándome una mañana de agosto en un atasco en la M30. De la noche de San Juan gallega. Y por supuesto de Dolores, la madre que la parió y del 1,2,3 Villalba. 

Ayer iba a eso. 

Pero es que, además, me lo pasé muy bien. Pese a que, efectivamente, había momentos en que pasabas de la risa a la profunda penita de estar viendo la decadencia de un pobre señor mayor enfermo con la actuación del bueno de Yosi. 

El rock&roll es así. 



...y si en los bises me sale con la camiseta del Atleti, mejor. No deja de tener su ironía que, a orillas del Manzanares, precisamente Los Suaves se vistan de rojiblanco.  ...el rock&roll es así. 

martes, 1 de diciembre de 2015

Hibernia, o el increíble encanto de los perdedores

La figura de los grandes campeones siempre es la más atractiva. Pero yo soy de esos extraños que en la NBA se hizo de los Jazz porque no quería que Jordan ganara más cosas, al que nunca le ha interesado especialmente Rafa Nadal y que siendo futbolero, prefiere un Rayo-Athletic que un Madrid-Barça por puro hastío.

No voy a ir aquí de defensor de la figura del "loser". También admiro a muchos ganadores. Les prefiero con algo de toque maldito, como Maradona o Cantona; implicado, como Mohammed Alí o con un toque diferente como Nacho Azofra o Rossi... pero tampoco hago ascos a deportistas políticamente correctos de esos que saben no meterse en ningún charco tipo Pau Gasol o Fernando Torres. 

En algunos entornos hay un discurso anticompetitividad en el deporte que no, que no pienso comprar porque es un rollazo. Ganar y que ese sea tu objetivo, no es malo "per se". Lo bonito y sano, claro, es conseguirlo con unas señas de identidad concretas y que no todo valga para conseguirlo.

"Solamente juegan para ganar, pero siempre con deportividad" que decía la canción de Oliver y Benji...

Pero los perdedores que no dejan de intentarlo... esos tienen un encanto que no se puede igualar. Un toque de romanticismo que, seguramente muy a pesar de sus protagonistas que querrían ser menos románticos pero ganar algún partido de vez en cuando, no se compra con dinero. 


Y en la revista "Gigantes del Basket" del mes de diciembre me han dejado contar una historia de ese tipo. De perdedores que no dejan de luchar. En las mismas páginas en las que aparecen ganadores de todo lo ganable como Stephen Curry, Felipe Reyes, Mike Krzyzewsky u Oscar Schmidt se cuelan nombres absolutamente desconocidos como los de Conor Grace, Martins Provizors, Colin O´ Reily o Lhemon Colbert. 


Son jugadores del Hibernia, el combinado "all star" de la liga irlandesa que ha participado esta temporada en la FIBA Europe Cup, 20 años después de la última aparición de un equipo de la isla en competiciones internacionales. 

Y, a falta del último partido, su periplo en esta competición que tampoco es que tenga un nivelazo tremendo, se ha saldado con derrota tras derrota hasta la derrota final. 

Me puso tras la pista de esta historia uno de mis mejores amigos, emigrado hace tiempo a la Irlanda más rural, Juan (aka "Infame"), todo un  enamorado del deporte más "freak" que te puedas echar a la cara. 

En cuanto me lo contó lo vi: esta historia merecía ser contada. Y a ser posible, en un buen altavoz como es la principal revista de baloncesto de España.

No sé si por convencimiento o por hastío -como el que me generaban a mi Jordan, el Madrid y el Barça- pero el director David Sardinero también apostó por  dejarme contar esta historia.  

Lo puedes encontrar desde esta semana en el kiosco. E imagino que para los irredentes y románticos -a su pesar- jugadores del Hibernia compartir páginas con Curry o el Chacho es como para mi aparecer en la misma mancheta que Antoni Daimiel, Sixto Miguel Serrano, Chema de Lucas, Fernando Martín, Fran Guillén, Antonio Gil o Àlex Gozalbo. 

Y lo mejor: cobrando por este trabajo una cifra justa. Que esto del periodismo deportivo nos apasiona tanto que a veces nos olvidamos de que es algo de lo que vivir.